Este local, situado en el casco viejo de Viveiro tiene una decoración muy cuidada a pesar de lo que pueda parecer por fuera, ya que se encuentra en una entreplanta y la entrada es un poco angosta.
Dispone de comedor de fumadores, no fumadores y también un reservado para 6-8 personas. Los manteles y servilletas son de tela de buena calidad, los baños están bien decorados y en resumen, todo está dispuesto para que gocemos de una buena comida.
La cocina, es una mezcla de tradición y modernidad, con muy buena materia prima y con toques imaginativos en la elaboración, sobre todo con los primeros o entrantes, donde tienen una variedad muy agradable a la vista y al paladar. En cuanto la los principales, mención especial a las carnes, ahí he comido el mejor chuletón de buey de mi vida. Realmente bueno. Tambien la robaliza (lubina) a la brasa está exquisita. Tiene una buena variedad de postres caseros que están, como diría Arguiñano, ricos, ricos.
La bodega, sin ser de una gran variedad, está bien escogida y tiene buenos caldos.
En cuanto al precio, bueno, aunque no es caro, barato tampoco es, pero nunca he salido con la sensación de que había pagado más de lo que se merecían. La verdad es que cuando te dan muy bien de comer, es dificil ponerle peros a la cuenta, a no ser que sea desorbitada, y desde luego aqui no la es. Tiene productos muy buenos, y todos sabemos lo que valen en el mercado.
Sólo hay un pero, se debe ir con gana de una buena comida y sin prisa ninguna, ya que el servicio es extremadamente lento. No sé si es el sello del local, pero la verdad es que solo se puede ir cuando tengas al menos dos horas y media para comer.
Para mi se merece un notable alto, solo le priva del sobresaliente el detalle del servicio.
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1 comentario:
Buenas.
Organizamos despedidas y en vivero nos resulta dificil encontrar restaurantes por que no tienen webs.
Podrias aconsejarnos alguno con reservado o para comer grupos en viveiro?
Gracias
Pablo
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